El silencio muchas veces me asusta porque grita verdades que ni yo misma puedo oír, que las verdades ofenden, si lo se, pero mas ofenden si provienen de alguien a la que aprecias. Nadie dijo que esta vida fuera fácil, que todo me fuera a ir bien, si no todo lo contrario, que tendría que aprender a levantarme sola todas las veces que me cayera, que tendría que curarme yo misma las heridas porque nadie es quien aparenta ser, incluida yo misma... A todos nos cuesta una vida averiguar quien somos y quien son los que día a día están con nosotros.
